martes, 20 de marzo de 2012

Turismo secreto y sustentable

Foto: "Eat Like a Local Tour" en N.Y. de David Berkowitz

Cuando visito una ciudad me gusta ir más allá de la zona turística; me gusta caminar por sus barrios, ver la salida de los niños de las escuelas, conocer los lugares donde la gente hace sus compras cotidianas, comer en los lugares favoritos de los lugareños, pisar los "barrios prohibidos", escuchar sus historias secretas, asomar la nariz sobre las bardas que esconden tesoros. Me gusta sentir el pulso de la ciudad a través de sus venas y encontrar su verdadero corazón.

De esta forma pensamos muchos viajeros y hay cada vez más ciudades que han entendido esto y le han apostado a este tipo de turismo cultural que desarrolla productos y experiencias atractivas y que es candidato idóneo para recibir una derrama económica no estacional, un turista respetuoso y una serie de beneficios para sus ciudadanos.

Sin duda se trata de un turismo más exigente pero que no obliga a esperar la temporada para vender, que al no ser de masas no se le puede acusar de ocasionar un considerable impacto socioambiental, que coadyuva a desarrollar orgullo y sentido de pertenencia en los ciudadanos, que garantiza el mantenimiento de espacios habitualmente olvidados, que evita el fenómeno de escenografía tan indignante para los habitantes de muchos destinos turísticos que ven todos los días la tramoya de una ciudad hermosa mientras ellos viven en calles de tierra sin alumbrado público.

El desarrollo de productos turísticos de este tipo promueve además la investigación histórica; por ejemplo, en Nueva York un grupo decidió desarrollar tours gastronómicos en los barrios de inmigrantes así que previo al lanzamiento de cada producto dedicaron al menos un año de investigación en estos barrios; hoy hay datos y material que cuenta cómo se formaron, cómo modificaron sus tradiciones, cómo se integran o se aíslan.

Algunos, han ido más allá, como el brasileño Marcelo Armstrong que desde 1992 abrió las puertas de "Favela Tours" un recorrido turístico no vouyerista por dos favelas de Río de Janeiro. Sin caer en el extremo del llamado "turismo negro" y evitando mostrar el lugar cual si fuera un zoológico o un circo de fenómenos, Marcelo lleva a los turistas a pie por las intrincadas calles de la Rocinha, ahí se descubre una realidad social muy diferente a la que se ve en las playas de Copacabana o Barra de Tijuca. Marcelo destina un porcentaje de la ganancia a la construcción de escuelas dentro de las favelas; actualmente dona alrededor de 78 mil dólares al año y además consigue que los artesanos locales vendan algunas de sus piezas a los visitantes. El Gobierno de la ciudad ha manifestado estar en contra de este recorrido y no participa en su promoción.

Hoy también podemos recorrer los barrios no turísticos de París en bici, o tomar un tour culinario por Nueva York llamado "Lugares secretos y baratos"; o conocer los sitios emblemáticos y la historia secreta de Monterrey, o incluso recorrer Los Ángeles de la mano de "Esotouric Bus Adventures" que ofrece diferentes recorridos, cada uno diseñado con la visión de la ciudad de diferentes escritores, músicos o arquitectos.

Los paseos nocturnos son una buena alternativa también para llevar a los viajeros a sitios usualmente concurridos y que en la noche además de estar solos tienen un encanto peculiar; así se recorre Buenos Aires en bici o el Cementerio General de Santiago de Chile

Los recorridos a mercados mantienen vivas las tradiciones y llenan la pupila del viajero; los mejor calificados por los visitantes son el "Tour de mercados de Beijing" y el "Tour al Mercado de la Merced en la Ciudad de México" un sitio que data de 1860, hoy uno de los mercados minoristas más grandes del mundo.

Pero sin duda, uno de mis favoritos es el recorrido por las cantinas (bares, salones) de la Ciudad de México; "Del pulque al vino tinto sin olvidar la taberna" es el nombre que la Secretaría de Cultura del D.F. le dio a este paseo nocturno que se hace abordo de un tranvía y que te permite bajar en esos sitios divertidos, emblemáticos y llenos de historias secretas.

A este tipo de turismo es al que yo le llamo sustentable.


Y en promoción de mi favorito:

Reportaje de El Universal

2 comentarios:

  1. La verdad que me encantaria poder probar este tipo de experiencia cuando vuelva a monterrey sobre todo por la parte culinaria

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    1. Te recomiendo contactar a "Monterrey Mágico" (http://www.monterreymagico.com/) Katia su creadora ha hecho un gran trabajo para ofrecer tours verdaderamente mágicos y además se ha dado a la tarea de investigar y publicar mucho sobre la cocina de la región.

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