martes, 27 de diciembre de 2011

La liebre y la tortuga

Foto: Blog do Planalto

Los Brasileños celebran este fin de año con la gran noticia de que de acuerdo al Centro de Investigaciones en Economía y Negocios (CEBR por sus siglas en inglés) son las sexta economía mundial, que están por arriba del Reino Unido y que para 2020 continuarán en el "top 10" por arriba de países como Alemania.

También este fin de año los brasileños pudieron enterarse que de acuerdo al Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) elaborado por la organización Transparencia Internacional en su país se percibe aún mucha corrupción pero cada año esto mejora. De los 34 países miembros de la OCDE son los únicos que no han sufrido la recesión. En su geografía, se localiza la ciudad más sustentable del mundo. ¿Qué es lo que han estado haciendo los amigos brasileños para no sólo salir del anonimato sino también para escalar los primeros peldaños?

Cuando era estudiante fui claramente instruida que México era la potencia Latinoamericana y en el sexenio de Salinas de Gortari recibí la noticia de que pronto seríamos potencia mundial; después, al parecer el país decidió tomar una siesta y cuando comenzamos a estirarnos Brasil ya nos llevaba varios kilómetros de ventaja; tal como la fábula de la liebre y la tortuga.


En 1961 Brasil tenía un gobierno de izquierda que había pactado con la derecha ser moderado por el Congreso y renunciar a ciertas facultades; este gobierno encabezado por Joao Goulart conocido como "Jango" se atrevió a tener trato con países comunistas y en 1964 fue derrocado por las fuerzas armadas de su país con el apoyo de Estados Unidos. Brasil quedó entonces sumido en una larga Dictadura Militar de 21 años caracterizada por ser represiva y violenta.

Después de la dictadura, Brasil vivió muchos altibajos, el Presidente Cardoso por allá del año 2000 creó un plan que logró al menos estabilizar la economía del país pero no fue hasta el 2003, cuando los brasileños llevaron al famoso Luiz Inácio Lula da Silva al poder, que Brasil comenzó a ver la luz al final del túnel y que está luz se acercó cada vez más a ellos cuando lo re-eligieron en 2006 y cuando decidieron seguir con la misma línea en el poder eligiendo a Dilma Rousseff como su actual Presidenta.

En México mientras tanto nos fuimos acomodando en la zona de confort para los de arriba, nos fuimos haciendo de acuerdo al IPC más corruptos y fuimos alimentando nuestro cordón umbilical con Estados Unidos alcanzando una dependencia del 86% de nuestro comercio exterior con el vecino del Norte.

Los organismos internacionales apostaron que a la llegada de Lula al poder se acabaría la relación de Brasil con el FMI, con el Banco Mundial y con el Sector Privado; Lula fue uno de los mayores líderes sindicales en la época de la dictadura y se esperaba tal vez que ahora fuera el obscuro dictador comunista. No fue así, Lula estableció excelentes alianzas con el sector empresarial y comenzó una política económica basada en tres premisas fundamentales que permitieron a los brasileños resurgir del polvo:

  1. Política de ajuste (para sorprendentemente cumplir con lo pactado con el FMI y regresar la confianza de los inversores en el país) mientras que se mantiene una baja tasa de inflación.
  2. Inyección considerable de recursos en los programas de lucha contra la pobreza.
  3. Fuerte presencia internacional
Su programa social "Bolsa de Familia" ayudó a que los habitantes en condiciones de pobreza tuvieran acceso a agua potable, gas a precios preferenciales, atención médica, un salario mínimo (hoy de 275 USD al mes) y a un subsidio alimenticio. A cambio, las familias que se llevaran esta "bolsa de productos" se comprometieron a vacunar a sus hijos y a enviarlos a la escuela. 


Su política de estado consiguió la austosuficiencia energética, el crecimiento de la clase media y de su poder adquisitivo, la promoción de una oficina de lucha contra las drogas en Sudamérica para así no tener que alinearse a la DEA y la promesa de ser y continuar siendo una potencia económica mundial.


Sin duda queda mucho por hacer en Brasil, Dilma Rousseff (quien fuera guerrillera y estuviera presa en la época de la Dictadura) lo sabe, aún hay muchos problemas sociales, aún la brecha entre ricos y pobres es de las más grandes del mundo y aún hay mucha corrupción. Sin embargo, la mandataria ha tomado "el toro por los cuernos" y ni se tentó el corazón, ni le tembló la mano para despedir a seis de sus ministros acusados de presunta corrupción; los sustitutos fueron elegidos por acuerdo con los partidos. 


Los brasileños cada día creen más en su Gobierno y eso es fundamental para crecer, el líder sindical conflictivo y el cerebro de la guerrilla tan condenados, mal vistos y repudiados ayer, hoy lograron llevar al país a la cima del mundo Sin duda una tortuga inteligente; ojalá la liebre se deshaga de la soberbia y reconozca que es tiempo de probar otras formas de gobierno.

2 comentarios:

  1. Uno de los aspectos principales del desarrollo de Brasil, es contar con un plan y una visión de lo que quieren llegar a ser, de donde esta la fuente de los problemas y cuáles son las prioridades.
    En México, la improvisación campea con la corrupción, se vive para ganar el ahora, sin importar los medios y costos, ello se ve en los retrocesos en distintos aspectos sociales y económicos junto con el incremento de la inseguridad y la corrupción

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  2. Muy buen post, no es comparable, pero en Uruguay, con la llegada de Mujica al poder muchos creian que hasta iban a perder sus tierras. No solo siguio el buen hacer de su antecesor, si no que a mi modo de ver, lo está haciendo aun mejor. Solo espero que sigan así, que aun queda mucho por hacer y esta parte del mundo se lo merece

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