martes, 6 de julio de 2010

Acto de buena voluntad




Cada día estoy más convencida de que la educación ambiental basada en sembrar culpas, que es la que tradicionalmente se hace, no funciona e incluso puede resultar contraproducente. Piénsenlo un poco ¿cómo puede sentirse un niño de 7 años al informarle que gracias a que no apaga la tele cada vez que sale del cuarto el planeta está experimentando un terrible y peligroso cambio climático? El niño seguro que experimentará una gran cantidad de sentimientos que irán desde el miedo hasta la rabia y al final no estará seguro de qué es lo que tiene que hacer… a lo mejor asegurarse de que la tele se quede prendida para ver si así se vuelve el villano del planeta como los de las caricaturas. Este esquema de educación estéril se repite en los adolescentes y también en los adultos por eso creo firmemente que la educación ambiental tiene que ser una acción (no un discurso) en cascada, es decir tiene que comenzar con la implementación de políticas, códigos de conducta y leyes que enseñen al ciudadano común cómo puede contribuir de forma positiva sin importar ya quién es el gran culpable.

Hace un par de semanas el Gobierno del Estado de Nuevo León presentó su Programa de Acción ante el Cambio Climático para el periodo 2010-2015; en los últimos días tuve la oportunidad de leer este Programa y hago ahora mención de éste porque me parece un buen ejemplo de cómo educar ambientalmente con mejores resultados que los que se pueden obtener repartiendo trípticos en el metro y haciendo anuncios que digan simple y llanamente: “separa la basura”.

Para poder diseñar este Programa lo primero que se hizo fue un diagnóstico, que no es un labor fácil pues no se trata de contar manzanas y peras, ¡hay que contar los gases de efecto invernadero! (que si hay que buscar culpables del cambio climático pues podemos apresar a estos gases); como resultado de este diagnóstico se sabe que en Nuevo León se emite alrededor del 4% del bióxido de carbono del total nacional, cantidad nada despreciable tomando en cuenta que en nuestro país se emiten 715 millones de toneladas de este gas lo que nos coloca en el número 12 a nivel internacional. Gracias a este diagnóstico se tienen otros datos importantes como que el 24% de estas emisiones provienen del transporte.

Una vez que tuvieron esta línea base se hicieron una serie de modelaciones para saber cuál podría ser el impacto del cambio climático en los diversos sectores, algunos datos generados de este análisis me sorprenden: ¡55% del consumo energético residencial es debido a los sistemas de aire acondicionado!

Ahora sí, con la mesa puesta comenzaron a involucrar a través de encuestas, entrevistas, reuniones y talleres a los industriales, expertos, empresarios y ciudadanos. La información comenzó a fluir en un sentido y de regreso fluyeron las propuestas que permitieron concentrar el Programa en cinco líneas estratégicas: transporte, consumo residencial, procesos industriales, uso de la tierra y manejo de desechos; la implementación de estas estrategias se acompaña de educación, participación ciudadana y por supuesto leyes y reglamentos que habrá de cumplir.

Nuevo León trabajará a partir de ahora con una gran lista de acciones específicas como ampliar las líneas del metro, impulsar edificaciones bioclimáticas, promover la auditorías ambientales voluntarias, aprovechar residuos, reforestar, mejorar el tratamiento de aguas residuales y lodos (y valga aquí la mención de que Monterrey es la única ciudad del país que trata sus aguas residuales al 100%) y muchas más.

No se buscan culpables, se buscan soluciones, se predica con el ejemplo y sobretodo se establece un marco regulatorio para cumplir con este programa pues esto no puede dejarse tan sólo en un acto de buena voluntad.

Para saber más

El Programa de Acción ante el Cambio Climático (PACC) de Nuevo León puede descargarse en archivo PDF en el siguiente vínculo: http://www.nl.gob.mx/pics/pages/sdsustentable_cambio_climatico_base/PACCNL.pdf

Y ya que hablamos de Nuevo León

Desde lejos...Para ayudar a las víctimas de Alex: http://www.pateandopiedras.com/?p=24724

1 comentario:

  1. la neta yo no creo que un niño de 7 años le de culpa por dejar la tele prendida, mas bien creo que a un niño de 7 años el cambio climatico le vale queso, la neta. en general no se deberia enseñar nada con culps, castigo y miedo, osea, creoque la educacion, incluida la ambiental, debe ser para mejorar, crecer y desarrollar facultades y sensibilidades.

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