martes, 27 de abril de 2010

La agenda del siglo

Hoy quiero platicarles de una ponencia que tuve oportunidad de leer y escuchar en el Primer Congreso Internacional sobre Ciudades Sustentables: se trata de un trabajo presentado por Jesús Guadalupe Martínez Ponce de León de la Universidad  de Guadalajara.

Para que puedan entender bien no sólo la importancia de esta ponencia sino también el legado de la misma a este proyecto de ciudades sustentables les platicaré primero de lo que sucedió en tierras cariocas allá por 1992.

En aquel año, la ONU organizó la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro; el objetivo de dicha reunión era que las ciudades elaboraran planes y acciones para afrontar los retos socioambientales del siglo XXI de tal forma que se avanzara hacia un modelo de desarrollo sustentable.

El principal producto de esta Cumbre fue AGENDA 21 (haciendo referencia al siglo XXI) que es un plan detallado de acciones que deben ser ejecutadas a nivel mundial, nacional y local  en todas las áreas en las que ocurren impactos humanos sobre el medio ambiente.

Seguramente se les ha ocurrido lo mismo que a mi ¿áreas donde el ser humano pueda ocasionar impactos medioambientales? Pues bien se me ocurre la industria, el turismo, la agricultura, la pesca, la ganadería, las actividades recreativas, la construcción… ¡se me ocurren todas!, incluso las orientadas a la preservación del medio ambiente. Lo mismo deben haber pensado los representantes de las naciones que asistieron a esta Cumbre porque decidieron detallar en esta Agenda de forma cronológica los asuntos que requieren atención y decidieron además dejar la bolita en la cancha de cada gobierno local.

Para 1996 se esperaba que los gobiernos locales hubieran llevado a cabo consultas públicas para establecer su Agenda 21 local, se esperaba también que se involucrara a las minorías, a la población vulnerable, a los niños y a los jóvenes. El siglo XXI ya nos alcanzó y parece que pocas comunidades han logrado implementar la Agenda con éxito.

Pero para no ponernos tristes de nuevo leyendo este blog vamos mejor a hablar de los que sí se han concentrado en traer siempre bajo el brazo esta peculiar, útil y necesaria agenda. Podemos entonces hablar de la ponencia de Jesús Martínez la cual habla sobre la experiencia de implementar esta iniciativa en la Universidad de Guadalajara (U de G): Agenda 21 Local Universitaria o “A21LU”. Sin duda este es un caso de estudio ejemplar, en primer lugar porque usa a la Universidad como un modelo a escala de una ciudad, después porque involucra a la juventud y por último porque propone lo que debería ser una regla de oro: la Universidad como ejemplo comunitario de desarrollo sustentable. De lo contrario, podríamos pensar que si la Universidad con toda su academia toda su juventud, todos sus recursos y toda su organización no puede con Agenda 21 ¿podrán entonces la ciudades?

Las ciudades universitarias de todas y cada una de las universidades estatales (en el caso de México y seguramente en el caso de muchos otros países latinoamericanos) han crecido caóticamente sin respetar los proyectos originales, sin frenar su veloz sobrepoblación y en muchos casos sin respetar el medio ambiente. Recientemente estuve en la UNAM, en C.U. y tristemente vi como aquellos fluidos y funcionales circuitos vehiculares ahora están llenos de semáforos con el objetivo de aliviar los congestionamientos viales de la micro ciudad. Como bien dice Jesús en su ponencia, es hora de cambiar el paradigma, es hora de tener “universidades sostenibles”  que garanticen un futuro universitario digno y que sirvan de modelo para las ciudades que las alojan.

Gracias a la implementación de “A21LU” la U de G hoy ostenta una certificación ambiental; conserva, mejora y amplia sus áreas verdes; tiene reglamentos claros y respetados para regular el ruido, para fomentar la cultura, las artes, la recreación y el deporte a la par que continúa con sus actividades académicas; tiene una campaña permanente de cultura ambiental y además trabaja en dos aspectos fundamentales: en un ordenamiento  territorial y ambiental y en la rendición obligatoria de un informe de los recursos ambientales universitarios.

Sin duda todo un ejemplo a seguir de planeación estratégica: analizaron, planearon, ejecutan y controlan. Ojalá más Universidades del país se sumen a este ejemplo, a este reto, que bien dice el autor, es impostergable en nuestras universidades públicas; porque la Agenda 21: no es una agenda para olvidarse adentro de un cajón.

2 comentarios:

  1. en general no comparto las grandes soluciones que sean como recetas de panaceas, no creo que exista una formula universal para erradicar un problema, las comunicades, als ciduades como las personas son individuos y como tal las soluciones a sus problemas deben ser unicas en su diseño e impelmentacion. Creo que el caso deltrafico de CU radica en el cambio de la poblacion que ahi convive. Antes habia dos grupso marcadamente mayoritarios, los que viniendod e clases bajas y obreras habian logrado alcnazar un nivel de estudios superior yq ue tenian una importante identificacion con los valores sociales de la Universidad, valores que compartian con el otro grupo, el de las clases medias intelectuales que por un compromiso con esos valores sociales contruian junto con los primeros la sociedad Universitaria.
    actualmente la poblacion de la Universidad ha cambiado, en su mayoria son clase economicamnet media pero culturalmente baja cuyo paso por una universidad solo es uan antes sala para sus logros aspiracionales economicos, por ello no hacen una vida Universitaria, dan preferencia al uso individual del automivil y no aportan masque con trafico y cuotas minimas la Comunidad. Ademas de lo anterior el uso de las vialidades de la Universidad como alternativas a Insurgentes, EL eje 10 u otras calles vecinas.

    No conozco el caso de la Universidad de Guadalajara, pero dudo que su exito venga de formulas dadas, me inclino apensar en un estudio mas detallado, individual y profundo del caso aislado de esa universidad. Sinceramente no creo qeu sean las metas del Milenio la clave del desarrollo sustentable, tampoco el compromiso o no de los Estados, creo que la solucion esta en ambitos mas intimos, en las casa, en als reuniones de amigos, en circulos pequeños pero que comparten valores, historias y sobre todo compromisos mutuos entre sus individuos.

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  2. si consideramos una ciudad como un sistema biológico complejo considero que la unidad funcional dentro de ella es la vivienda y la familia que la habita y creo firmemente que la sostenibilidad de cualquier comunidad humana dependerá siempre de las acciones individuales de cada núcleo pequeño y no de las políticas gubernamentales que casi siempre son demagógicas por decir lo menos, saludos.

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