martes, 23 de marzo de 2010

Escalera a la Luna

“Al fin y al cabo, terminó por construir la escalera más grande del universo. ¡Era un plan brillante!. ¡Subiría a la luna y no regresaría nunca más!. Solo se llevaría consigo un lienzo blanco y su pincel.
Demoró treinta días en subir, no fue tan difícil, solo debió convencerse de que un escalón mas no le haría daño”.







A principios de la década de los cincuenta, en los terrenos que pertenecían al Rancho Los Pirules, en el Estado de México, propiedad del ex-presidente Miguel Alemán Valdés, se puso en marcha un proyecto de urbanización de grandes dimensiones: Ciudad Satélite



La nueva ciudad, concebida por el Arquitecto Mario Pani, se localizaba a 14 km del centro de la Ciudad de México y por ello se pensó en darle todos los servicios básicos, aunque los trabajos de la mayoría de su población seguían estando en la capital. Sin embargo, el Plan Maestro de Ciudad Satélite incluía lotes de diversos precios, amplias áreas arboladas que servirían como área de amortiguamiento, enormes zonas agrícolas e industriales así comocuerpos de agua adyacentes para darle autonomía geográfica y económica. Todo esto garantizaría el equilibrio con el medio ambiente y que tarde que temprano sus habitantes pudieran tener un empleo dentro de la zona y no tuvieran más necesidad de desplazarse hacia la capital.



En Satélite nació la primera tienda de autoservicio, el primer autocinema y el primer centro comercial del país. Para conectar de forma eficiente al nuevo fraccionamiento con la ciudad capital, se creó una vía rápida que años después se convertiría en lo que hoy conocemos como Anillo Periférico.



Todo parecía perfecto pero… ¡algo falló! En 1990, el mismo Arq. Pani declaró: "Más lotes para vender, más casas, más comercios, más departamentos y... más dinero para el especulador y el inversionista, pero también más gente, más coches y menos agua, insuficiente drenaje y pésima vialidad”.



En lugar de respetar el Plan Maestro de Pani y debido al afán de lucro de los fraccionadores y el objetivo de maximizar las ganancias, el proyecto fracasó y el nombre se quedó por ser atractivo y comercial.



Ciudad Satélite dejo de ser un “satélite” y se convirtió en una zona más al norte de la caótica Ciudad de México; pero no sólo eso, también fue el elemento clave para arrastrar la mancha urbana a lugares no planeados. Aquellos 14 km de casi carretera que se recorrían en 20 minutos ahora parecen ser miles de km, parecen ser una escalera a la luna que tardas en recorrer varias horas.



Casi 50 años después del fracaso de este concepto, en México no hemos aprendido y seguimos planeando “Ciudades Satélite” ahora bajo el slogan de “Ciudad Sustentable” o “Ciudad Verde” o algo similar (¿recuerdan aquello del “greenwashing”?). Sólo hay pequeñas diferencias; una de ellas es que ahora la “ciudad” gira en torno a un Campo de Golf, irónico cuando una de las grandes preocupaciones de la humanidad es la escasez de agua.



En la ciudad donde vivo ya hay dos ciudades de estas funcionando parcialmente: ya están las viviendas pero faltan algunos servicios, algunos comercios, algunas escuelas, algunas oficinas y hasta algunas vialidades. Los caminos que antes conducían a rancherías y tenencias hoy están a medio modernizar y por las mañanas y las tardes son un gran estacionamiento. Me pregunto si los proyectos sustentables que presumen en sus desarrollos inmobiliarios compensan las emisiones de carbono de todos estos vehículos que recorren varias veces al día los ocho, diez o más km que hay entre su ciudad satélite-sustentable y la ciudad madre.



Un día, espero, estará listo todo lo que ofrecían en su publicidad estos desarrolladores (es decir los “algunos y algunas” que faltan); lamentablemente, corren el riesgo de que sea muy tarde porque hoy, los comercios, desarrolladores inmobiliarios y muchos más han visto la oportunidad (esa que le llaman plusvalía) y han comenzado a abandonar el centro de la ciudad y las colonias tradicionales para construir cada vez más cerca de las ciudades satélite. ¡Y aquí vamos de nuevo!: Construyendo escaleras a la luna.

No estamos solos: Juan Villoro, escribió sobre el crecimiento desmedido y loco de la Ciudad de México, denle un vistazo, vale la pena. http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=731456

7 comentarios:

  1. El problema de estas ciudades satélite es que la sobrepoblación de estás sobrepasa la capacidad de carga del ambiente y los recursos que la rodean que en un incio fueron planeados para hacerla sostenible.
    El desarrollo sustentable necesita un cambio en la forma de vida y hábitos de consumo propios del sistema económico en el que vivimos, las tecnologias para el uso eficiente de los recursos y los proyectos coordinados de sustentabilidad pueden ayudarnos a crear nuevas cuidades en las que convivan los humanos, las construcciones y nuestras vidas con el medio ambiente reduciendo nuestro impacto en el ambiente.

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  2. Muy interesante esta historia, creo que mientras no ocurra un verdadero cambio cultural y de conciencia entre nosostros esta ciudades no pasaran de ser meras utopias...

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  3. ¿Cuantas Sofías necesitamos para cambiar a este país? De verdad very proud of you!!! pero el verdadero problema es la corrupción ya inherente al mexicano, ¿no crees?

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  4. no soy experto pero creo que la unidad básica es una vivienda sustentable y tal vez podamos cambiar algo en nuestra comunidad con actitudes de sustentabilidad en la vida diaria de cada uno de nuestros hogares, porque cambiar la estructura de una sociedad solo se hace con una revolucion y muchas veces las cosas cambian para seguir siendo las mismas, ¿o no?

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  5. pues estoy con julio, creoq ue un avance real en materia ambiental se deba dar primero en el ambito cultural, en las ideas, de lo contrario el interes economico-financiero seguriasiendo el motor no solo del crecimiento demografico si no de la sociedad en general. Ya tienes algo asi como agenda para el siguiente congreso??? ademas de los temas pragmaticos algunos ideologico-cultural estaria muy padre

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  6. Gracias a todos por sus comentarios, definitivamente en el próximo congreso incluiremos nuevos temas que no estuvieron presentes en este como la corrupción, la eduación ambiental orientada a cambiar hábitos y costumbres arraigados, las cuestiones ideológicas, salud pública y otros más ¡Sugieran, sugieran!

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  7. ayer con lo de la onda esta de apagar las luces pensaba que una cosa que esta asi como mal enfoada es el objetivo de estos esfuerzos porque, viendolo honestamente, a la Tiera no el afecta en nada si la contaminamos o no, si se extinguen los animales o no, si se secan las plantas o no, la Tierra y la vida en la Tierra se van a adaptar, sus periodos de tiempo son de miles de millones de años, mas anhidrido carbonico en la atmosfera a la vida como tal no le afecta, si dejaran de existir seres como lso que hoy conocemos pero vendran, evolucionaran otros. pero nuestro periodo de tiempo corto en relacion con el de la Tierra es tan corto que no nos permite adaptarnos esos cambios, entonces los que se mueren por nuestra contaminacion somos nosotros, no la Tierra o la vida en la Tierra en si.
    Hay gente que se mata aspirando coca, hay gente que se mata bebiendo coca cola, hay nos que se matan en el trabajo, otros que se matan comiendo, otros con alcohol, otros viendo television y el ser humano como especie se mata con la contaminacion, eso es lo que deberiamso entender, apagar la luz sirve, si, pero es por nosotros, no por la Tierra, la Tierra y la Vida estan bien, estaràn bien, nosotros, nosotros no, por lo menos no si seguimos contaminandonos como hasta ahora

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